- Para el transporte de la leche refrigerada o congelada es necesario utilizar un medio frío y práctico: el termo para biberones o una nevera portátil. Cuando la leche llega a su destino hay que asegurarse que la leche permanece congelada o fría.
- Si la leche congelada ha empezado a descongelarse debe ponerse en la nevera y consumirse antes de las 12 horas.
Fuentes de información:
- Esteva E. Cuidados del bebé. Offarm 2005; 24(1): 116-122.
- Manual de Alimentación Infantil para Farmacéuticos. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Vocalía de Alimentación, 1998.
- Nutrición y Dietoterapia de, Krause. Mahan K, Escott-Stump S. Ed. Interamericana. 10ª Edición 2001.
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